Esa mañana Emma se miraba en el espejo. Su vientre, se notaba mas pronunciado, y ya era obvio a la vista del mundo que ella estaba embarazada. Sin embargo, algo le causaba curiosidad. Tenia solo unas semanas de embarazo y su vientre estaba mas grande lo que debería, acudiría al ginecólogo quizás al día siguiente.
Dante había salido esa mañana, aunque había prometido regresar temprano. Ese día era 31 de octubre, y en todos lados ya se sentía el Halloween como si este hubiera repentinamente invad