—Le pedí que esperara en el salón, pero no me hizo caso, dijo que la estaban esperando y vino para acá sin esperar que yo la anunciara —explicó la empleada saliendo detrás de la recién llegada.
Danielle después de hablar se quedó paralizada, luego reaccionó apartando la silla y se puso de pie acercándose a Jules, abrazándola cuando llegó a su vieja amiga.
—¿Qué haces aquí? —susurró Danielle abrazada a la mujer.
—Me dijiste que viniera, y aquí estoy —respondió Jules en voz alta.
Danielle se a