Danielle se llevó un dedo a la boca y se mordió una uña, manteniendo el vaso en la otra mano. Todo el fin de semana había sido un martirio, escondiendo de todos sus malestares mañaneros. En una ocasión casi fue descubierta por Jules, el olor a marisco mientras lo cocinaban casi la hace vomitar, salió rápido del lugar donde se sentía con más fuerza, alegando que sentía su teléfono celular dando timbres cuando su ex amiga le preguntó por qué corría.
—Se va mañana, está esperando por el doctor Est