Micaela vio llegar a los agentes policiales y supo que Berenice había hecho de las suyas sin poder librarse; desde su posición en el jardín podía ver el fin de la vida de lujos que llevaban gracias a la astucia de Timothy, no obstante, gracias a sus previsiones, habían guardado en una cuenta conjunta el suficiente dinero para irse a otra ciudad junto a su hija. Se apartó un poco más de las personas y escuchó atenta donde tenían a Berenice, aunque no dijeron cuál, ya sabía donde buscar. Lo sentí