Capítulo 34

Berenice tenía hebras de cabello pegado al rostro, mientras lo miraba a través de las pestañas, Maximilian la miraba embelesado, se veía adorable y sumamente hermosa, mientras la observaba recuperarse después de salir del hospital, le veía un brillo especial que antes no tenía, ¿Qué la tenía tan resplandeciente? Se preguntaba el CEO. Berenice sonrió con las mejillas sonrojadas, y Maximilian no pudo aguantarse, le pasó un dedo en una suave caricia, dejando un poco más de tiempo el dedo sobre los
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