Danielle estaba acostada en la cama acariciando su vientre, pasaba de las ocho de la noche temprano aún para dormir, pero quería estar sola, hablar con Maximilian la había dejado un poco melancólica, solo podía pensar en él, en el bebé que venía en camino, y considerando hacia dónde ir que él no pudiera llegar a ella. No podía creer que en tan poco tiempo hubieran sucedido tantas cosas, extrañaba a sus padres, la muerte y el Alzheimer los había separado. En menos de un año se había enamorado de