Danielle estaba feliz, por fin había terminado su carrera universitaria y podría trabajar en lo que tanto le apasionaba hacer, diseñar interiores. Cuando mencionaron su nombre y subió al podio para recoger su certificado de graduación, no pudo evitar pensar en sus padres y lo orgullosos que estarían por ella, de las fotos y porras que no hubieran dejado de hacer. Danielle suspiró profundo, hoy era un día muy feliz y no quería pasarlo triste, no podría festejar con su papá, pero visitaría a Isab