Mundo ficciónIniciar sesión—¿Cómo… Cómo dijo?—preguntó atragantándose con su propia lengua un hombre de unos cuarenta años y calvicie incipiente.—¿Perdón, cómo dijo, señor?
Lawrence suspiró resignado, ya estaba acostumbrado a ese tipo de reacciones. Más que nada, porque siempre se le olvidaba la básica formula de cortesía al dar una orden a la servidumbre.No lo hacía con mala intención, solo era un descuido de su parte. Sus empleados lo sabían y no le guardaban rencor. Al contrario, solo se lo r






