Mundo ficciónIniciar sesiónSus manos se retorcían entre sí. Desde detrás de la ventana del aeropuerto, Alejandro miraba fijamente los aviones que iban y venían. Le quedaban dos horas para volar, pero su pecho se sentía cada vez más oprimido. Había una extraña pesadez que no quería desaparecer desde su conversación con Valentina.
La actitud de su esposa... Le había abofeteado la conciencia sin piedad.
Valentina realmente hab&iacut







