Mundo ficciónIniciar sesiónNo sabía cuántos vasos de alcohol habían pasado por su garganta. Camila ya ni siquiera llevaba la cuenta. Sus ojos estaban perdidos, recorriendo a los clientes que se mezclaban en la pista de baile: algunos reían, otros flirteaban y otros bailaban con confianza como si no hubiera un mañana.
No le importaba.
Solo le importaba una cosa: escapar de todo lo que le oprimía el pecho. La decepción, la rabia, el odio... todo golpeaba su p







