Mundo ficciónIniciar sesiónCamila observaba cómo el hombre se sentaba tranquilamente, disfrutando de su café. Mientras tanto, ella aún lidiaba con el enfado provocado por la actitud de Valentina esa mañana. Sentía unas ganas irrefrenables de destrozar todo lo relacionado con la esposa de su amante. ¿Cuánto tiempo más tendría que soportar esta espera?
—¿Por qué me has citado aquí? —preguntó, pues su interlocutor







