—¿Entonces estás segura? —preguntó Elena al fin, con voz queda. Y aunque la decisión la sorprendía, la apoyaba sin dudar—. Sea cual sea el camino que tomes, especialmente si se trata del divorcio, te apoyo completamente.
—No será fácil —admitió Valentina con una sonrisa ladeada. Le dio unas palmaditas a la mano de su amiga antes de soltarla—. Antes de recuperar la vista... quiero que ellos dos comprendan lo que significa estar ciegos.
Elena frunció el ceño. —¿Qué quieres decir?
—El divorcio —di