Dos años después
Charlotte
Sonrio ante la escena que me regalan mis amores. Andriano cargando a nuestra bella hija de tan solo seis meses mientras que nuestro hijo está sentado a su lado observándola con admiración.
Florence Santoro, es la niña de nuestros ojos, nos ha enamorado a los tres, y solo ha traído más alegrías a nuestras vidas.
No esperábamos tener más hijos, ambos ya tenemos más de treinta años y estábamos lo bastantes ocupados con nuestras obligaciones y nuestro pedacito de ciel