Mundo ficciónIniciar sesiónCaminamos por el largo pasillo. El arma de Rodolf estaba en la espalda de Derek. Y el arma de Celia contra mis costillas.
Estaba preocupada por el arma que Derek guardaba, si esa gente se daba cuenta y tenían una confrontación directa...Negué con la cabeza.―¿Qué carajos haces? ―dijo mi madre ante mi repentino cabeceo.―Un mosquito ―Aplaudí frente a mi rostro.―Deja de hacer tonterías y camina ―Afincó el arma hasta que fue doloroso.






