—¡Eso es imposible! —exclamó el hombre.
Elisa se sintió decepcionada.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Un donador es anónimo, es imposible que pueda decirle quién es, no es ético, no puedo hacerlo.
La frustración invadió a Elisa.
—Entiéndame, para mi esposo es de gran importancia, èl se siente en deuda con su donante, además, quiere ayudar a su familia, es una forma en que puede sentirse mejor tras todo esto.
—Lo entiendo, pero, esa información es confidencial. Además, fue un donante de último minuto. Leander