—¡Madre! ¿Qué pasa aquí —exclamó Leander?
La mujer se asustó al ver a su hijo tan enojado.
—Leander, esta mujer, ha estado investigando sobre tu salud, al parecer está muy interesada en tu muerte.
Los ojos de Leander se abrieron incrédulos.
—¿Qué dices? —exclamó
Elisa se puso nerviosa.
—No es verdad, solo quería saber sobre tus platillos preferidos, quería saber si tenìa alergias. Me comentaron que tu dieta era especial y solo pregunté él por qué a una empleada. Ana entró y me gritó cosas sin s