Leander llamó a la policía.
La mujer le miraba con rabia.
—¿Por qué me haces esto? Leander, yo te crie.
Leander la mirò con ojos severos.
—¡Mataste a mi verdadera madre! ¿Cómo te atreves a hablarme? ¡Mataste a mi hermano! ¿Cuándo Creíste que te perdonaría? ¿Creíste que nunca lo sabría?
Sonia estaba tan temerosa.
—¡Pagarás por lo que hiciste a mi hermana! —estalló Rafael sujetando sus cabellos con fuerza—. ¿Dónde está Piero?
La mujer temió lo peor, pero se negó a hablar.
—¡Por favor, Leander ayúd