Muerdo mi labio suavemente, tragando saliva. Mis pasos se vuelven más lentos a medida que me acerco al lugar. Al llegar, una mezcla de luces tenues y sombras pesadas cubre el ambiente. Hay demasiada gente, demasiados ojos, demasiadas manos empuñando armas o sosteniendo copas. El humo del tabaco flota en el aire, mezclado con el olor fuerte del alcohol y del sudor. Miro con atención a mi alrededor. Veo a muchos hombres tomando trago, algunos riendo, otros negociando. Las paredes están tapizadas