La propuesta llegó en un PDF de cuarenta y dos páginas con el logotipo de Maison Collective en la cabecera y el lenguaje corporativo cuidado de quien ha contratado a los mejores abogados mercantiles para que todo suene razonable.
Evelyn lo leyó dos veces.
La segunda vez con Diana sentada al otro lado del escritorio, con su propio café y su propio ejemplar impreso con anotaciones en los márgenes hechas a lápiz porque Diana siempre anotaba en lápiz lo que no quería que pareciera definitivo.
Cuand