La idea llegó el sábado por la mañana.
No como relámpago. Como la mayoría de las ideas que valen algo: despacio, mientras Evelyn hacía café y miraba por la ventana el cielo de enero sobre Manhattan, blanco y bajo y sin textura, el tipo de cielo que obliga a buscar la luz adentro.
Llevaba días pensando en el problema desde el ángulo equivocado.
Desde la defensa.
Conteniendo, respondiendo, documentando daño. Harrison en los tribunales. Nathan en las reuniones de consejo. Evelyn gestionando Carter