La cárcel federal quedaba a dos horas de la ciudad.
Harrison le ofreció un chófer.
Evelyn fue sola.
No por heroísmo ni por demostrar nada. Sino porque esto era suyo y solo suyo, y lo que era tuyo lo hacías con tus propias manos o no tenía el mismo peso después.
Nathan lo entendió sin que ella lo explicara.
Le dio un beso largo en la mañana. Le dijo llámame cuando salgas. Y la dejó ir.
Dos horas de autopista con la música apagada.
No era silencio incómodo. Era el tipo de silencio que usas para p