Los fuegos artificiales todavía estallaban sobre Manhattan.
Rojo. Dorado. Blanco.
Evelyn los había mirado hace apenas treinta segundos pensando que su vida era perfecta. Que finalmente, después de todo, había ganado.
Treinta segundos. Eso duró la perfección.
—Ven. —Diana la tomó del codo con más fuerza de lo necesario.
No era un gesto casual. Diana Cross no hacía nada sin intención.
La alejó del grupo. Nathan reía con Harrison cerca del ventanal. Claire sostenía a Sophie, que luchaba por manten