Natalia con mucha astucia se acercó a Antonio aun consciente de la ira que albergaba dentro de él por el nacimiento de un hijo que sabía no era suyo.
—Hola —dijo—. ¿Cómo está Rosi? ¿Ya dio a luz al bebé?
La expresión de Antonio reveló su desagrado ante su presencia. Se preguntó si ella ya conocía la verdad. Pero no podía arriesgarse; fingir ignorancia sobre la relación entre Rosi y Galeano era crucial para llevar a cabo su venganza.
—Rosi se encuentra en perfecto estado —respondió Antonio—. Ya