Jade entra a la habitación adolorida y se quita la ropa para darse un baño y tratar de relajarse después de un día agotador y muy violento. Mientras está en el agua se frota con jabón y se sumerge mojando su cabello y sale envolviéndose en una bata. Abre las puertas del balcón inhalando la fresca brisa y suavemente toca sus labios heridos por la mordida del beso repulsivo que le provoca gran malestar recordar.
El cielo es hermoso, las estrellas brillan y en pocos días tendrá una boda con un hom