Jade se queja, la diseñadora del vestido de novia le clava una aguja intencionalmente y ella puede notarlo, aparte de lo rígida que es.
—¿Por qué me lastimas?—
—Simplemente, estoy haciendo mi trabajo, si no se está quieta es normal que se lastime usted misma—
—Ni siquiera me estoy moviendo, ¿cómo se atreve a mentirme en mi cara?—se enfurece.
—Si le molesta cómo hago mi trabajo, perfectamente puedo volver con su madre— intenta victimizarse.
—Pero puedes ser más cuidadosa— jade, baja un poco el