Jade salto de alegría y aplaudió, pues en varios lugares empezaban a nacer plantas buenas sabía que las lluvias darían su efecto y el alfa miraba asintiendo, le gustaba lo que veía
—quédense hoy, Clark y yo iremos a cazar— hubo un silencio repentino y jade puso mala cara
—¿que pase princesa consentida? ¿Temes a que le haga algo a tu alfa?— la mira con sarcasmo
—no tengo miedo por él, lo tengo por ti— ellos ríen
—Clark, no empieces a molestarla y no la llames así y mejor prepárate para ir