—¿Cómo que sus órganos están dañados?. —la ansiedad y el miedo se mezclan al saber tal noticia. —Pero es un lobo, su cuerpo sanara, ¿no?.
La mirada del brujo hace que mi alma abandone mi cuerpo, esto no me puede estar pasando a mí, yo no sabré vivir si lo pierdo.
Llorando Zefora y yo nos quedamos al lado de los brujos que intentaron sanar su cuerpo. Los cinco se concentran en el pero parece que no funciona ya que comenzó a vomitar sangre.
—No sabía que esa planta existía. —dijo deteniéndose Ben