Salí de su oficina sin siquiera mirarlo pues estaba segura que esto fue planeado, siempre supe que fue un cobarde pero jamás creí que fuera a ese extremo, pues siempre se daba superioridad diciendo que era el mejor médico general, incluso mejor que yo.
Según el documento debía estar allá mañana al anochecer. Como si eso fuera tan fácil de hacer, si fuera un humano ordinario, no podría elaborar mañana y menos tener el valor de viajar durante la noche pero para mi, eso es lo de menos.
—¡Alira!. —