Siento su peste a lobo, así que me acerco a él para ver la herida, rápidamente me doy cuenta que es una herida hecha por un vampiro.
—Eres un vampiro. —dijo sin quitarme los ojos de encima. —¿No es así?.
—Mantengámoslo en secreto lobito. —sonrío al verlo de reojo. —Para que tu herida sane, hay que sacar la uña incrustada en tu hombro.
—Esta bien. —dijo ladeando una sonrisa amable dejándome sorprendida ya que es la primera vez que veo a un lobo tan atractivo como él.
Mis ojos me permiten obtener