ALIRA
Al estar en la salida del aeropuerto, esperamos a que Víctor vuelva con un auto para ir a nuestra nueva casa. Asustada, mis manos se mueven a un ritmo paralelo a causa de mi nervios que se encontraban a mil por estar a punto de llegar a ese pueblo.
—¿Qué te pasa mamá?. —la voz de Asher llama mi atención. —¿Por qué estas nerviosa?.
Al ver la cara y el gesto de preocupación de mi hijo, me hizo pensar en que tal vez fue un error no haberle dicho sus orígenes desde el principio. Abrazándolo,