—Ah, ayer. Hablaba con Zefora y escuche por accidente cuando le dijo eso.
No puede ser. No tenía ni la menor idea sobre eso. Todos saben sobre mi y no tardarán en venir por mi para lograr llegar a él y matarme.
—Sabes que, porque mejor no nos quedamos en casa de Bastián.
—Oye, ¿Qué?. —dijo al ver que me levanto y tomo una maleta y meto mis cosas para poder irme de casa. —No crees que Tomás las cosas demasiado precipitada. No van a atacarnos de nuevo, tu casa está doblemente asegurada, más que a