—¡Ahora mismo me vas decir, ¿Qué sucede contigo?!. —grita molesta haciendo que dejara mi lectura nocturna. —¿¡Me estas escuchando?!.
—Lo siento Joven Bastián, no pude evitar que ella entrara a..
—Vete. —dije a mi empleada a lo que ella se retiró dejándonos a solas. —¿Qué decías?. —murmuro con simpleza.
—¡¿Qué diablos pasa contigo?!. ¡Como puedes desaparecer, así como si nada. No me envías mensajes, ni respondes los míos, ni siquiera vas por mí o asistes a la universidad!.
—Es porque ya me cansé