BASTIÁN
Sabía que la interrupción de mi hermana no era por casualidad, ni tampoco su llegada a esta casa y no me equivoqué.
—Ahora sí me vas a explicar como es que te enredaste con esa chica. —dijo Zefora entrando a mi habitación sin permiso. —Y no me vayas a decir que es una forma de mantenerla en nuestra familia porque no te lo voy a creer.
—¿Qué quieres que te diga?. —murmuro quitándome la camisa sudorosa. —Que me enamoré de ella, que la tomé como mi mujer Porque la amo —la observo de reojo.