—¿Te encuentras bien Alira?. —mis ojos ven al anciano Víctor mientras toma asiento a mi lado. —Te ves..
—Asustada. —dije por el. —Si. Lo estoy.
—En realidad iba a decir nerviosa. —se ríe. —Pero no entiendo porque debes estar asustada. Creciste en aquel lugar, incluso diría que lo amabas.
No puedo apoyar sus palabras ya que ahora ni siquiera puedo decir que estoy muy feliz con la idea de volver aquel lugar llamado Beufort y más después del extraño sueño que tuve con el donde me encontré con él.
—Al menos sonríe cuando estás casa querida, ¿o es que acaso no te agrada pasar tiempo en familia conmigo y Asher en tu día libre.
—Si, claro que me agrada, solo que cuando me recuerdas que debo volver allá todo es horrible para mí. —inhalo. —No lo sé, siento que algo dentro de mí lucha por volver por mis recuerdos pero otra parte me dice que es un error si voy.
—Hagamos un trato. —se inclina mientras observamos el cielo cubierto por nubes oscuras. —Vuelve a Beufort, por un par de semanas, luego