Mi cuerpo dejó de moverse a mi voluntad desde que nuestras miradas se cruzaron, cuando lo observo fijamente noto como sus ojos brillaban.
—Si. —se escapa de mis labios asustándome de lo que estaba diciendo. —Si.. yo, soy tuya.
Sonríe victorioso antes de unir nuestros labios en un beso apasionante dejándome tan aturdida que no supe reaccionar ya que mis labios seguían a los suyos, hace aún lado mi cabello desnudando mi hombro derecho, mi cuerpo se estremece cuando siento algo filoso rozar mi pie