—No te atormentes por ella, —dijo su mamá limpiando su lágrima que se escapó. —Sé lo mucho que significó ella para ti y como ella te amó también. Por eso, no hagas que su sacrificio sea en vano, valora la nueva oportunidad que te dio y disfruta de la vida.
—Gracias, en verdad.
Mi hermano tenía enormes ojeras, había perdido la musculatura de su cuerpo, mamá lo ayuda y ordena que preparen un tina con mucha espuma, mi hermano se ríe y le dice que puede solo pero al soltarse tambalea al no poder sostenerse de pie sin ayuda.
—No seas tonto hijo, además, soy tu madre. Que tienes que ocultarme si he cuidado de ti desde que naciste. Vamos.
Se que esto será difícil pues mi hermano aceptó salir de la habitación que ordené limpiar, pero será difícil que pueda superar su dolor que lo mata al no tenerla a su lado, pues cuando un hombre lobo perdemos a nuestra pareja después de haber fortalecido el lazo que nos une, puede incluso matarnos lentamente.
—Buenos días señor Corwin. —Ay no puede ser. Obs