Dos meses después...
La casa estaba sumida en la penumbra, el único sonido que acompañaba sus pasos era el eco de sus botas resonando en los pisos de madera envejecida. Dante avanzaba lentamente, cada paso marcado por un peso implacable en su pecho. La rabia burbujeaba dentro de él, haciendo que el aire a su alrededor pareciera más denso que nunca. Las sombras parecían alargarse, como si las mismas paredes intentaran escapar de la furia que él emitía. En su mente retumbaban las palabras que hab