Capítulo 100: Problemas. De esos que nunca faltan.
El papeleo para sacar a su madre del centro era un enredo interminable, lleno de trabas y
autorizaciones. Pero Nicolás Cancino se encargó de todo. Con su habitual eficiencia —y esa
elegancia fría que lo distinguía— resolvió los trámites en cuestión de días, sin complicaciones.
—Todo está listo —le dijo una mañana, extendiéndole los documentos—. Tu madre puede
regresar contigo cuando quieras.
Ceida recibió la noticia entre lágrimas. Aquel lugar le había devuelto algo de sobriedad, pero
también l