Kayla dio un paso hacia ella.
—¿Quieres verlos de cerca? —Ariadna centró su mirada en ella— Debiste morir con él.
—¿Disculpa? —Ariadna estaba confundida.
—¿Sabes? estos pendientes me los regaló la noche de su despedida de soltero. Fue una noche larga y la pasamos muy bien.
—¿De qué rayos estás hablando? —Aquella conversación no era la que esperaba tener con esa mujer.
—¿Cariño, está todo bien? —interrumpió su madre. Jessica estaba detrás de Kayla. Se colocó al lado de su hija y fue entonce