Jessica se quedó debajo del agua por un largo rato. Ni el agua fría podía apagar el fuego que él había dejado en su cuerpo con sus besos y sus manos en cada parte que la tocaron, incluso sus palabras la habían provocado de una manera que nadie había tenido el poder de hacerlo. Se negó a acariciarse ella misma para aliviar un poco el deseo que la estaba consumiendo, nunca lo había hecho y no iba a empezar ahora. Aún tenía el control o al menos eso esperaba.
En su vida había tenido algunas aventu