Ariadna quería escuchar la respuesta de su boca.
—He dicho que lo quiero todo, Ariadna, eso incluye una familia. Dime si estoy pidiendo demasiado —Él la dejó ir y pasó por su costado.
—Alexander, no te vayas. Aún no termino.
—Yo sí, piensa en lo que te dije.
—Ya te dije que no tengo…
—Por cierto, te recuerdo que el sábado es la fiesta de inauguración de la cooperativa. No importa lo que decidas, debemos estar ahí, juntos.
«¿Es que acaso se había empeñado en no dejarla hablar?»
—Lo sé, no