Las posibilidades de volver a ver a un miembro de la familia Palmer, no eran nulas. Pero ellos vivían en Auckland y aunque, tenían negocios en Tauranga, no esperaba ver a ningunode ellos, menos en su territorio.
—Charlotte —Musitó mientras volvía a colgar el teléfono.
Después de que ella y su madre fueran al hospital a culparla por la muerte de Oliver, pensó que ninguno de ellos volvería a buscarla, jamás.
—¿Qué haces aquí? —preguntó sin molestarse en saludar— Jenny, puedes retirarte —Su secret