Quizás aquella extraña corriente que sintió al entrar en contacto con su piel, era una clara señal de que debía alejarse. Ella no parecía ser la clase de mujer con la que un hombre como él, pudiera si quiera entablar una conversación.
Tampoco podía tener una vaga idea de lo que pasaba por su mente, la mujer era como témpano de hielo. Pero era muy diferente cuando miraba a su hija, su rostro se le iluminaba.
Ella retiró su mano más rápido de lo que a él le habría gustado. Ni siquiera dejó que