67: Una razón para morir.
Es por la tarde cuando Giselle se encuentra con su novio Edgar en el parque de siempre, en donde este vende churros junto a su hermana pequeña.
—Bebé, hey hey, ¿sucedió algo?
El chico se preocupa de inmediato al verla llegar. El rostro de la chica es cabizbajo, su mirada igual. Entonces él envuelve en un abrazo reconfortándola, al cual Eirimar se une también.
Giselle se siente a gusto con el abrazo de ambos, así que suspira.
—Es… Mis padres se van a separar —responde con nostalgia. Después de q