Capítulo 38: Un golpe maestro desde Luna Plateada alcanza el ego de Euclides.
Al día siguiente, mientras Selene pasa por los cultivos, va dejando un resto plateado, Aura, Skarlett, Angela y Blanca le siguen de cerca, de lejos Silas cumple con su responsabilidad de Omega Real, sin descuidar a su Reina y soles.
—¡Madre Luna despliegue sus estrellas, deja caer tus bendiciones como cío sobre el cultivo, que la tierra deje brotar sus espigas, los árboles frutales de frutos y la abundancia llegue a nuestras mesas!—
—¡Alteza! Las primeras fresas son para que te des gusto, le vo