Capítulo 37: El regreso del rastreador Real.
En la fortaleza de Luna Plateada, Selene da su paseo matutino, Silas desde lejos observa, mientras organiza la guardia para ese día, Valerius llegó mirando el orden, le sugiere:
—Hace falta buscar una habitación, es necesario tomar medidas, antes que los quintillizos decidan llegar.—
—¿Cuál será su verdadero interés en mis pequeños?—
—¡Rey Silas seguimos buscando toda la información, él que puede traer está información es Dorian, está cerca del enemigo!—
—¡Tiene razón, me voy a comunicar con él