Ya estoy en el hotel, apenas he puesto mis maletas en la cama cuando suena mi teléfono.
—Dime Ivanna ¿le pasa algo a la niña?
—No Samuel, lo que pasa es que hoy te llamé varias veces y no me respondiste.
—Estaba ocupado, mi teléfono no tenía carga.
—¿Mañana puedes pasar por aquí?
—Mañana tengo trabajo.
—Lo sé, me refiero después del trabajo, puede ser en la noche.
—No creo tengo cosas que hacer, ¿para qué quieres hablar conmigo?
—Acuérdate que tenemo