Samuel ya tú no eres un adolescente, eres un hombre maduro, eso sí muy enamorado, así que tengo que comportarme como tal, dentro de unos pocos minutos vas a conocer a tu futuro suegro.
Ya estoy aquí frente a la residencia, la casa es bellísima, tiene un hermoso jardín, bueno Samuel es hora que te bajes del auto y entres a la casa.
Toco el timbre de la puerta y me salió una joven muy simpática.
—Buenas noches.
—Buenas noches, ¿usted es el prometido de la señorita Solange