Fue una noche inolvidable, dónde el amor invadió el espacio de toda la cabaña.Los rayos del sol se colaron por la ventana para iluminar el rostro de mi amada, es hermoso despertar y verla allí a mi lado, con sus ojos cerrados y esa sonrisa dibujada en sus labios, labios que invitan a besarlos.
—Buenos días mi amor.
—Buenos días mi rey, ¿tienes rato despierto?
—No, sólo unos minutos, pero no quería despertarte, te ves tan hermosa dormida.
—¿Qué hora es?
—Son las och