El fin de semana fue una verdadera escapada de la rutina para Daniela y los niños. Javier planeó un pícnic y Melissa se unió a ellos para el compartir. Decidieron disfrutarlo al máximo, alejándose de cualquier preocupación, solo hasta que llegó la hora de la comida.
—Tenemos una actividad el jueves.
—Pero no es para mamás… —Completó Adriano y Daniela miró a Melissa disimulando que aún no sabía nada.
—¿De qué se trata? —le pasó un sándwich a su hijo y otro a Javier.
—Es solo para padres. O sea,